Un Día para Recordar
Ayer ha sido un día para no olvidar jamas. Pocas veces me ha pasado de haber estado todo el día con una sonrisa de oreja a oreja casi casi, desde el principio del día, e inclusive cuando son casi las 2 de la mañana, con el cuerpo totalmente cansado y sin ganas de moverse. Esa sensación de alegria y fantasía es algo que no voy a poder olvidar en mucho tiempo, y Dios quiera que todo aquello que sentí continue a lo largo del tiempo.
Una mañana con nervios pero, por sobretodo, llena de ansiedad, con un reloj casi constantemente en la mira para marcar el paso del tiempo y medir si me alcanzaba para todo lo que tenía que hacer: Bañarme, Afeitarme, Cambiarme y hacer Reiki. Mi Cuelgue, y el hecho de haber estado jugando con mi Sobrina, hizo que tuviera que desistir de la ultima, practicar Reiki, sin embargo, hice todo lo demas con el tiempo justo para viajar. Un viaje de 40 minutos, que duro 50 gracias a que, a mitad de camino, el subte se detuvo entre dos estaciones, apago las luces y nos quedamos allí poco mas de 5 minutos. Gracias a que siempre intento llegar temprano, logre llegar justo y a tiempo al punto de encuentro. Con la esperanza de no tener que hacer esperar a nadie, me encontre con la sorpresa de que era yo quien debía esperar.
La ansiedad había vuelto a atacar, sin embargo los nervios habían desaparecido completamente. ¿Por que iba a estar nervioso? Ya estaba ahí, ya me habian confirmado asistencía y no me dejarían plantado… deseaba que el tiempo pasara mas rapido, y luego mas lento, para que se amolde a mis deseos.
Fue un mediodia único, del cual disfrute muchisimo. Y si bien el objetivo principal no fue adecuadamente cumplido, supero altamente mis expectativas. Hubieron actitudes, gestos y frases que me quedaron grabadas en la memoría, e incluso ahora, mientras escribo, voy reviviendo en mi mente y sin darme cuenta ya estoy sonriendo de nuevo. Me percate de algo importante… algo que debo corregir en mi mismo, es pequeño, pero puede resultar importante y no me es dificil modificarlo, ya que me ayuda a ser yo mismo, a ser como yo deseo ser.
Terminado aquel mágico momento, un mensaje de texto me recordo que el día continuaba y otro momento especialmente esperado estaba por ocurrirse. Rápidamente volvi a mi casa, me encontre con un amigo muy especial en el camino, y juntos fuimos a ver mi “tutu nuevo”, un Palio Rojo Lacre, hermoso y en muy buen estado, del cual aun no tengo fotos, pero pronto subire a este, mi espacio. El hermoso Palio nuevo nos llevo, a mi amigo y a mi, al Sport Club de Carabobo, para encontrarnos con Emiliano, mi Maestro de Reiki, y ahora de Yoga. Ese mismo día, estaba dando una clase Gratuita de Yoga Iyengar, un estilo de Yoga realmente muy dinamico, en el que se ejercita muchisimo el cuerpo. La Clase duro una hora y media, y admito que ya desde el principio mis brazos y piernas comenzaron a doler, incluso en varias oportunidades partes de mi cuerpo temblaban, y sentia como mi frente estaba llena de sudor que recorria mi cara, y yo no podía salir de la postura en la que estaba.
Fue una clase muy entretenida, muy dinamica y la cual disfrute muchisimo, pese a que me dolio absolutamente todo, Ja! Luego de la clase, pude hablar con Emiliano sobre mi Segundo Nivel de Reiki, y me comento que a fines del mes de Noviembre estaba dando el seminario, algo de lo que ya estaba enterado por un mail días antes, y confirme mi asistencía. Estoy muy feliz de poder continuar mi crecimiento y aprendizaje en Reiki, en especial por ser de la mano de él, un hombre que tiene la facultad de, solo con su presencia, brindar paz, tranquilidad, alegria, amor, y todo sentimiento positivo que pueda conocer.
Bastante feliz, aun por el hermoso Mediodia, y ahora por la primer clase de Yoga y las expectativas del Segundo Nivel de Reiki, sali del club y volvi caminando hasta mi casa, mas o menos 30 cuadras, las cuales realmente no las sufri tanto como podría haber esperado, de hecho, las camine tranquilo, escuchando música y se me hicieron muy amenas.
El resto del día transcurrio con tranquilidad, y sin grandes acontecimientos. Todo aquello que había hecho de ese día, un día feliz, ya había pasado, pero en mi recuerdo, seguía haciendome sonreir y, aun ahora, me hace feliz recordarlo, pero mas feliz me hace pensar que todo tiene una continuidad…
Gracias.
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